Es una creencia generalizada que la Parálisis Cerebral afecta de igual forma tanto el sistema motor de un niño como sus aptitudes mentales.

Se estima que el 30% de la población de personas con Parálisis Cerebral presentan déficit intelectual.

Más de la mitad de los afectados por esta lesión en el Cerebro comprenden todo lo que los rodea en su entorno.

Muchos de ellos poseen una inteligencia normal, e incluso, superior a la media.

La Parálisis Cerebral no es progresiva pero si continua, es para toda la vida.

Las consecuencias del daño provocan deformaciones físicas severas, como por ejemplo, displasia de cadera, osteoporosis, escoliosis severa, atrofia muscular completa, etc.

Un porcentaje inferior a la mitad de los afectados, ha sido como consecuencia de accidentes domésticos (caída a piscina, asfixia, accidentes, etc).